Un estudio muestra que no hay diferencia significativa entre la microdosis de LSD y placebo en el tratamiento de los síntomas del TDAH.
Los beneficios percibidos de la microdosificación para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) probablemente surgen más de las expectativas que de los efectos farmacológicos reales. Así lo demuestra un nuevo estudio del Hospital Universitario de Basilea (Suiza) y la Universidad de Maastricht (Países Bajos), publicado en Archives of General Psychiatry.
Comprender el TDAH y los desafíos del tratamiento
El TDAH es un trastorno común del desarrollo neurológico que afecta aproximadamente al 2,6% de los adultos en todo el mundo. El trastorno se caracteriza por síntomas de falta de atención, hiperactividad e impulsividad, que interfieren en el funcionamiento diario, el desempeño ocupacional y la calidad de vida general. Aunque los medicamentos farmacológicos clasificados como estimulantes y no estimulantes son el tratamiento estándar, no son universalmente efectivos. Los estudios muestran que hasta el 40% de los pacientes no logran un control adecuado de los síntomas y muchos experimentan efectos secundarios que llevan a la interrupción de la medicación.
Dados estos desafíos, existe un creciente interés en explorar tratamientos alternativos para el TDAH, incluida la microdosis psicodélica.
¿Qué es la Microdosificación?
La microdosificación se refiere a la práctica de tomar pequeñas dosis de psicodélicos, como la dietilamida del ácido lisérgico (LSD) o la psilocibina, con la intención de mejorar la función cognitiva o aliviar los síntomas psiquiátricos sin producir efectos psicoactivos. Normalmente, una microdosis de LSD varía entre 5 y 20 µg, y los consumidores suelen seguir un programa de dosificación cada pocos días durante un período de varias semanas. Los informes anecdóticos y los estudios naturalistas sugieren que la microdosis de LSD puede aliviar los síntomas del TDAH, como la falta de atención y la impulsividad, pero la evidencia clínica controlada sigue siendo escasa.
Estudios naturalistas
Los estudios naturalistas se llevan a cabo en el mundo real sin manipulación experimental, a menudo utilizando datos observacionales y resultados autoinformados.
La mayor parte de la evidencia sobre la microdosis en el TDAH proviene de mejoras autoinformadas y de datos observacionales, que sin embargo carecen de los controles rigurosos necesarios para establecer relaciones causales. Una revisión sistemática reciente de estudios de microdosificación destacó la necesidad de realizar ensayos controlados aleatorios para validar las afirmaciones de eficacia.
Estudio clínico de la microdosificación de LSD
Para investigar si la microdosis de LSD podría mejorar los síntomas del TDAH, los investigadores realizaron un riguroso ensayo clínico para evaluar su seguridad y eficacia. El objetivo del estudio fue determinar si los beneficios percibidos de la microdosificación se sostienen bajo el escrutinio científico o si simplemente están impulsados por expectativas.
El Dr. Lorenz Müller, profesor del Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de Basilea, y sus colegas llevaron a cabo un ensayo clínico aleatorizado de fase 2A, doble ciego y controlado con placebo. El estudio duró seis semanas y reclutó a 53 participantes adultos, de entre 18 y 65 años, a quienes se les había diagnosticado TDAH de moderado a severo.
Evaluación de dosis bajas de LSD para el TDAH
Los participantes fueron asignados aleatoriamente en una proporción 1:1 para recibir 20 µg de LSD o un placebo, dos veces por semana bajo supervisión. Luego se los evaluó utilizando la Escala de calificación de síntomas del investigador del TDAH en adultos. También se registraron los síntomas de TDAH autoinformados y calificados por el observador utilizando escalas de calificación estandarizadas. Se monitorearon los resultados de seguridad, incluidos los eventos adversos y los parámetros de salud física.
Tanto el grupo LSD como el grupo placebo mostraron una reducción significativa de los síntomas de TDAH durante seis semanas. Sin embargo, no hubo diferencias estadísticamente significativas entre los dos grupos.
“Aunque la administración repetida de dosis bajas de LSD fue segura en un entorno ambulatorio, no demostró ser efectiva en comparación con el placebo para mejorar los síntomas del TDAH en adultos”, escribieron los autores.
Los efectos secundarios más comunes fueron dolor de cabeza, náuseas, fatiga, insomnio y cambios visuales, pero no se informaron efectos secundarios graves.
Se seleccionó una microdosis relativamente alta para aumentar la probabilidad de detectar un efecto positivo y la eficacia. Por lo tanto, consideramos improbable que la dosis fuera demasiado baja para ser efectiva, añadieron los autores.
Muchos participantes, incluso aquellos del grupo placebo, creyeron que habían recibido LSD, lo que puede haber influido en las mejoras que informaron sobre ellas mismas. Los autores observaron que los participantes que creían haber recibido LSD informaron mayores reducciones en los síntomas de TDAH que aquellos que adivinaron correctamente que habían recibido un placebo.
Implicaciones de la microdosificación de LSD para el tratamiento del TDAH
Los hallazgos de este estudio desafían la percepción de que la microdosificación de LSD puede reducir eficazmente los síntomas del TDAH.
“Estos resultados ponen en duda la práctica anecdótica y resaltan la importancia de los ensayos controlados con placebo en la investigación de microdosis psicodélicas”, dijeron los autores.
La fuerte respuesta al placebo probablemente estuvo influenciada por las altas expectativas y la amplia cobertura mediática de los beneficios potenciales de la microdosis psicodélica, dijeron los autores. El hecho de que muchos participantes del grupo placebo creyeran que habían recibido LSD y posteriormente informaran mejoras en los síntomas subraya el impacto del sesgo de expectativa.
“Los beneficios percibidos de la microdosificación psicodélica pueden deberse más a las expectativas que a los efectos farmacológicos del compuesto psicodélico en sí”, agregaron.
Las investigaciones futuras deberían centrarse en investigar regímenes de dosificación alternativos, como dosis más bajas o esquemas de administración variables, y otras formas de psicodélicos, incluida la psilocibina.
Si bien la microdosificación sigue siendo un tema de fascinación pública, solo los estudios clínicos controlados pueden determinar su verdadera eficacia y seguridad.
Fuente: technologynetworks.com
