La ibogaína recibe mayor atención política.
En Estados Unidos, se ha presentado un nuevo proyecto de ley para acelerar la investigación sobre la ibogaína. La denominada Ley de la Ibogaína se basa en la decisión presidencial previa de fomentar la investigación sobre tratamientos psicodélicos para enfermedades mentales graves. Si la ley se aprueba, el Departamento de Justicia de Estados Unidos recibirá instrucciones para investigar si la ibogaína puede pasar de la Lista I a la Lista II, facilitando así la investigación científica.
¿Qué es la ibogaína?
La ibogaína es una sustancia psicoactiva derivada de la corteza de la raíz de la planta africana iboga. Esta sustancia se ha estudiado durante años debido a su potencial papel en el tratamiento de adicciones, incluidas la adicción a los opioides y al alcohol. Si bien los resultados iniciales de las investigaciones son prometedores, la ibogaína sigue clasificada como sustancia de la Lista I en Estados Unidos. Esto significa que, según el gobierno federal, la sustancia no tiene ninguna aplicación médica reconocida y conlleva un alto riesgo de abuso.
Más investigación, pero también atención a la seguridad.
Los defensores de la nueva ley argumentan que una clasificación menos estricta puede acelerar significativamente la investigación científica. Al mismo tiempo, los investigadores recalcan que la ibogaína no está exenta de riesgos. Esta sustancia puede causar efectos secundarios graves, incluidas arritmias cardíacas. Por lo tanto, los expertos consideran que su uso debe realizarse exclusivamente bajo supervisión médica y en el marco de estudios controlados.
Conclusión
Con la Ley de Ibogaína, la atención política hacia la medicina psicodélica en Estados Unidos parece estar aumentando aún más. De aprobarse, esta ley podría representar un paso importante hacia una investigación más exhaustiva sobre la ibogaína y el posible papel de los psicodélicos en la atención de la salud mental.
Fuente: psicodélicoshoy.com en whitehouse.gov



