En el mundo del cannabis, se suele hablar de porcentajes de THC, nuevas variedades, sabores únicos y cosechas impresionantes. Sin embargo, cada vez más expertos creen que el verdadero futuro de la industria no lo determina el producto final, sino lo que sucede incluso antes de que la semilla toque la tierra: la genética.
Este tema fue el eje central de la edición GreenTech del Acceleration Day de Innexo. Durante el evento, productores, investigadores, cultivadores y empresas tecnológicas de cannabis se reunieron para debatir sobre la siguiente fase de la industria cannábica internacional. Un mensaje quedó claro: la genética cobra cada vez más importancia.
Durante años, el mundo del cannabis se centró principalmente en encontrar fenotipos únicos, efectos potentes y aromas distintivos. Muchos cultivadores recurrían a la experiencia, la selección y los métodos de cultivo tradicionales para lograrlo. Pero ahora que la industria se está profesionalizando, la demanda de estabilidad, previsibilidad y calidad constante también está creciendo.
Esto es de suma importancia, especialmente en la industria del cannabis medicinal. Tanto pacientes como médicos esperan que un producto actual tenga exactamente las mismas propiedades que uno producido seis meses después. Esto significa que los cannabinoides, los terpenos, las características de crecimiento y los rendimientos deben mantenerse lo más consistentes posible.
Según diversos expertos, el cannabis se encuentra actualmente en la misma situación que otros cultivos agrícolas profesionales hace décadas. Cultivos como el tomate, el pimiento, el pepino y la fresa solo alcanzaron un éxito real a escala mundial tras importantes inversiones en investigación y mejora genética.
Ese mismo fenómeno parece estar ocurriendo ahora también en el sector del cannabis.
Cada vez más empresas invierten en bases de datos genéticas, proyectos de fenotipado, programas de estabilización y técnicas modernas de mejoramiento. Mediante la selección de rasgos específicos, los cultivadores pueden desarrollar plantas más resistentes a las enfermedades, con mayores rendimientos, de crecimiento más rápido o que produzcan una combinación única de cannabinoides y terpenos.
La genética está adquiriendo cada vez más importancia también para los cultivadores comerciales. Una línea genética estable implica menos riesgos durante el cultivo, menos diferencias entre las plantas y, en definitiva, un producto final más fiable para los consumidores.
Además, la genética juega un papel crucial en el desarrollo de nuevos productos de cannabis. A medida que el mercado sigue creciendo, también aumenta la demanda de plantas con características específicas. Algunos ejemplos son las variedades con alto contenido de CBD, perfiles de terpenos distintivos, sabores únicos o incluso nuevos cannabinoides que aún no se han investigado a fondo.
Según muchos expertos, la competencia en la industria del cannabis se centrará cada vez más en el aspecto genético del mercado en los próximos años. Mientras que antes la atención se centraba principalmente en los cultivadores y las marcas, en el futuro se centrará cada vez más en quién posee la biblioteca genética más valiosa.
Ya estamos presenciando este fenómeno. Grandes empresas internacionales están invirtiendo millones en investigación, selección genética y propiedad intelectual relacionadas con las plantas de cannabis. Para ellas, la genética ya no es una herramienta, sino un activo estratégico que puede determinar el futuro de su compañía.
Este fenómeno también está creciendo rápidamente en Europa. A medida que más países establecen programas de cannabis medicinal y las regulaciones se profesionalizan, la necesidad de genética de alta calidad y consistente no deja de aumentar.
La conclusión de muchos expertos es, por lo tanto, clara: la próxima revolución en el cannabis no radica en luces más potentes, cultivos más grandes ni envases más llamativos. El futuro de la industria comienza con la base genética de la planta misma.
En definitiva, una buena genética determina no solo cómo crece una planta, sino también cómo se desarrolla una industria.
Fuente: noticiasverduras.nl

